Page 38 - Tiempo eterno: instantáneas fugaces, el jardín de Joaquín Sorolla
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Fig. 26
José García Ayola, Vista del Hotel Washington Irving (a la derecha), alojamiento de Sorolla en el viaje
de 1909, y del Hotel de los Siete Suelos, ca. 1890. Granada, Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife
Fig. 27
Postal con vista del Gran Hotel Casino Alhambra Palace, 1910. Granada, Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife
durante todo el día y este hecho preocupaba al pintor ante la dificultad de poder trabajar las próximas jornadas al aire libre, como era su objetivo.
El primer día realizará una amplia visita por el Conjunto Monumental, donde fue atendido y guiado por el arquitecto-conservador de la Alhambra Modesto Cen- doya y Busquets5, representante de las tendencias res- tauradoras del patrimonio histórico basadas en la reinte- gración «en estilo» cuyo máximo representante internacional había sido Viollet-le-Duc. Como anfitrión, Cendoya no solo le acompañará por el recinto facilitán- dole todo lo necesario para el trabajo, sino que también se sumará a algunos de los encuentros mantenidos por el artista con el duque de San Pedro de Galatino, que estaba a punto de inaugurar una de las más importantes iniciativas turísticas en la ciudad: el Gran Hotel Casino Alhambra Palace, con proyecto del propio Cendoya y el de mayor escala de cuantos se habían construido hasta enonces en Granada [fig. 27]. En él se alojarán el propio artista y su familia en las siguientes estancias granadinas en 1910 y 1917. El hotel, emplazado en la vertiente su- reste de la colina de la Sabika, conjugaba el eclecticismo orientalizante de su fábrica con volúmenes a medio cami- no entre la Torre del Oro sevillana y la Puerta de los Siete Suelos de la Alhambra. Para la decoración de los salones y demás estancias interiores, Cendoya contó con la co- laboración del británico Lowel, artista y diseñador espe- cializado en yeserías y azulejos, formado en la tradición del estilo neoalhambresco, favorecido desde mediados del siglo xix por los análisis y publicaciones de Owen Jones6, quien también había visitado la Alhambra en 1834 y 1837 con el fin de estudiar e investigar el color en la arquitec- tura histórica.
Modesto Cendoya fue también el encargado de diseñar el pabellón que representó a España en la Expo- sición Universal de Bruselas de 19107, optando por el estilo neoárabe como representativo de lo español y don- de el elemento más reconocido de la Alhambra, el Patio de los Leones, volvía a reproducirse como excepcional recla- mo estético. En su realización participó Antonio Santiste- ban, responsable del taller de restauración del monumen- to y colaborador permanente del arquitecto-conservador de la Alhambra en numerosos encargos tanto públicos como privados.
Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, duque de San Pedro de Galatino, conde de Benalúa, fue uno de los per- sonajes más dinámicos y emprendedores de la historia
La aLhambra que visitó soroLLa 5


































































































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