Page 74 - Tiempo eterno: instantáneas fugaces, el jardín de Joaquín Sorolla
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haya sin duda apreciables pintores paisajistas, no podemos citar estas síntesis que represen- tan los escritores. Excepción de Cataluña». Javier de Winthuysen, Sorolla y el paisajismo valenciano, octubre de 1938. Texto inédito del autor facilitado por Carmen Añón.
40 Sirvan de ejemplo los siguientes extractos: «Le mando unos dibujos para que elija una terminación para el banco, o que haga el favor de indicarme uno, convendría que lo mandara lo más pronto posible pues los escudos se están ya colocando y la parte baja del banco ya hecha», en carta de José Benlliure Ortiz
a Sorolla (1911), Madrid, Museo Sorolla, Archivo de Correspondencia Antigua, CS/702; «La fuente que tenía que ser de Mascarones y colocarse en la entrada la están haciendo [...] (quería hacerle un dibujo de la fuente pero no la recuerdo bien [...]). En los jardines y en el patio no hay nada hecho, esta semana empezarán las paredes divisorias. [...] Los dibujos de los jardines los tengo todos guardados en el estudio lo mismo que los de la chimenea que tampoco está hecha, espe- rando llegue U[sted]», en carta de José Ben- lliure Ortiz a Sorolla (1911), Madrid, Museo Sorolla, Archivo de Correspondencia Antigua, CS/698. La Casa-Museo Benlliure (Valencia) conserva una carta de Sorolla a Benlliure encabezada por un gran dibujo del banco
del primer jardín —entre los fondos docu- mentales del Museo Sorolla, con Cod.Id. CS/7371, se conserva fotocopia del docu- mento, amablemente cedida en intercambio por la Casa-Museo Benlluire—.
41 A escasos metros de él, otro escritor y artista del momento, Ferdinand Bac (1859-1952), realizaría años después —de 1917 a 1929—, siguiendo la temática de sus Jardins enchantés (1925), el jardín de Les Colombières, abrien- do, en sus propias palabras, el paso a un neorregionalismo mediterráneo: «una síntesis lo suficientemente clara para encontrar el símbolo ancestral que nos unifica a todos en una sola familia, bañada por el mismo mar, el mismo clima, y la misma cultural original», en Ferdinand Bac, Les Colombières, ses jardins et ses décors, París, Ed. Louis Conard, 1925, p. 11. Su influencia se dejaría sentir tan lejos como en la obra del arquitecto mejicano Luis Barragán (1902-1988), quien visitará Les
Colombières, anotando sus experiencias y
reproduciéndolas en algunas de sus obras. 4 2 Dentro de los muchos seguidores de este
estilo en España cabría mencionar, ya a nivel particular, los jardines proyectados por el arquitecto Fernando García Mercadal,
como Jardín Cantó, en Málaga (1949),
o los proyectados en Madrid por Javier
Carvajal en 1968.
43 L’Illustration, 4656 (mayo 1932).
44 «I wish that Don Javier de Winthuysen, the
well-known landscape architect, whom I met in Madrid, could come to lecture to students in this country, not only about the great his- torical gardens of Spain, but concerning the splendid work he and many others are doing to make new constructions that fit harmoni- ously into their environment», en Rose Stan- dish Nichols, Spanish and Portuguese Gar- dens, Boston y Nueva York, Houghton Mifflin company, 1924, p. xxii.
45 Helen Morgenthau Fox, Patio Gardens, Nueva York, The Macmillan Company, 1929, p. xii.
46 Making the Most of a Small Space (trad. de la autora).
47 El éxito de ventas de su exposición individual auspiciada por la Hispanic Society of America en Nueva York y en Buffalo le reportó un importante ingreso económico. Además, su contrato de alquiler en la casa estudio en la que residía estaba a punto de concluir, por
lo que las circunstancias eran también las más apropiadas para abordar la construcción (véase María Luisa Menéndez Robles,
«La Casa Sorolla», en María Luisa Menéndez Robles, David Ruiz López, Roberto Díaz Pena y Almudena Hernández de la Torre Chicote, La mirada del pintor Joaquín Sorolla / O olhar do pintor Joaquín Sorolla (1863-1923) [cat. exp.], Curitiba, Museu Oscar Niemeyer, 2009, pp. 194-226).
48 Ya en 1905 habían comprado a la duquesa de Marchena el solar que después ampliarían con otro colindante adquirido a Aureliano de Beruete en mayo de 1910, iniciando las obras de construcción de la casa a primeros de julio del mismo año.
49 Es precisamente Mariano Benlliure quien le recomienda a Enrique María Repullés y Var- gas (1845-1922), arquitecto imbuido en la
corriente de regionalismo arquitectónico que se extendió por España como manifestación del regeneracionismo noventayochista. De reconocido prestigio en el Madrid de la épo- ca, Repullés tenía una sólida formación teóri- ca sobre arquitectura doméstica.
50 Carta de 20 de enero de 1904, en Epistolarios de Joaquín Sorolla I, carta n.o 152, p. 179.
51 Jardines de Carlos V en el Alcázar de Sevilla (1908), Madrid, Museo Sorolla, inv. 806.
52 Sorolla emplea esta expresión cuando en una carta a Clotilde desde Alicante le cuenta que ha visitado un bonito jardín particular: «Aho- ra vengo de hacer una visita agradable, donde hay un bonito jardín propiedad de un señor judío cuya Sra. es muy agradable también.
El jardín tiene naranjos y muchas flores y cantidad de agua, así que para Alicante es un pequeño paraíso doméstico», en carta de Sorolla (Alicante) a Clotilde (Madrid), 31
de diciembre de 1918. Fundación Museo So- rolla, Archivo Correspondencia Familia Sorolla, CFS/1942, publicada en Epistolarios de Joaquín Sorolla II, p. 378.
53 Véase el Alzado para la fachada principal
de la Casa Sorolla (Madrid, Museo Sorolla, inv. DA/00050), fechado por el arquitecto
en 1910 y presentado en el Ayuntamiento
de Madrid para conseguir la licencia de obras. Reproducido en Florencio de Santa-Ana,
La Casa Sorolla: dibujos [cat. exp. Madrid, Museo Sorolla], Madrid, Ministerio de Cultura, 2007, p. 27.
54 Los dibujos en los que Sorolla va modificando la fachada para acercarla cada vez más a sus pretensiones se suceden —algunos reprodu- cidos en Santa-Ana 2007, pp. 28-35—, como también se suceden las cartas con las objecio- nes de Repullés por la dificultad (o imposibi- lidad en ocasiones) de traducir las aspiracio- nes dibujadas de Sorolla a las leyes físicas que impone la realidad en el dibujo de proyecto arquitectónico.
5 5 Se conservan fotografías del primer jardín
de la Casa Sorolla con la fuente primigenia (Madrid, Museo Sorolla, inv. 80.908 y 80.927), cuya taza pasaría después al estanque del jardín tercero. Existen
también cartas que documentan el momento de adquisición de la nueva fuente en Sevilla en 1914, el de su envío e incluso el de su
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